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Usted no puede escapar de las malas noticias de la televisión, el internet, de las conversaciones en el trabajo y en la casa. Esto se debe a que el mundo cada día más y más está empeorando hasta el punto de convertirse en un lugar lleno de oscuridad. Lo que nosotros necesitamos son las “Buenas nuevas”, es por eso que existe la red de la Misión Buenas Nuevas. La cual está activa alrededor del mundo en 92 países.

Estamos compartiendo la esperanza con el verdadero evangelio de Jesucristo, y también inspirando a nuestros jóvenes a tener grandes sueños, para poder entender “El mundo del corazón”. Las “Buenas nuevas” están aquí para quedarse, y anhelamos experimentar el poder de la Palabra de Dios junto con usted.

EN QUÉ CREEMOS Y EN QUÉ NOS SOSTENEMOS 

- Las Escrituras  

La Santa Biblia fue escrita por hombres inspirados por el espíritu Santo de Dios, que es la misma revelación de Dios al hombre.

- Dios

Solamente hay un Dios, vivo y verdadero. Él es Eterno, Espíritu, Sabiduría, Palabra, Creador, Redentor, Preservador y Gobernador del universo. Dios se revela a nosotros como Padre, Hijo y Espíritu Santo, como una Trinidad.

- Salvación

La salvación es la fe en la redención del hombre ofrecida gratuitamente a todos los que creen en Jesucristo como Señor y Salvador; quien con su propia sangre obtuvo eterna redención para los creyentes.

En un sentido más amplio la Salvación incluye la regeneración, justificación y glorificación del espíritu.No hay otra salvación aparte de la fe en Jesucristo.
- Hombre y Pecado

En el principio el hombre era libre del pecado y fue creado a imagen y semejanza de Dios: justo, santo y perfecto.

Luego el hombre pecó contra Dios, lo que trajo el pecado y la maldad a toda la humanidad. 

Por el engaño de Satanás, el hombre transgredió al comer del fruto del árbol del bien y del mal.

Por dejar la Palabra de Dios cayó de su estado original, de creer y confiar en su creador, a ser incrédulo y soberbio, al heredar a su descendencia la naturaleza inclinada al pecado. Solamente el perdón eterno y la Gracia de Dios puede traer al hombre de nuevo a la comunión con Dios y ver el cumplimiento del propósito creado por Dios. 

- Propósito de la Gracia de Dios 

A través de la Gracia, Dios regenera, justifica, santifica y glorifica a los pecadores; los cuales por su naturaleza pecaminosa “a pesar de ser salvos“ pueden caer en el pecado por negligencia y por tentación; esto provoca aflicción espiritual, por tal razón el hombre se aleja de la comunión con Dios, y cae en oscuridad y desconfianza que perjudica su relación con Dios. 

Pero La Salvación no se pierde, cada uno será guardado a través del poder de Dios por medio de la fe en Él. 

- La Iglesia 

 La iglesia del Señor Jesucristo en el Nuevo Testamento es una congregación local y autónoma de creyentes bautizados.  
Asociados por un pacto en la fe y comunión con el evangelio.

Al observar las dos ordenanzas de Cristo, que gobernadas por sus leyes, al ejercer los dones, los derechos y los privilegios invertidos en ellos por Su Palabra, y busca extender el evangelio hasta los confines de la tierra.

- El bautismo y la Santa Cena del Señor 

El bautismo cristiano es la inmersión de un creyente en agua en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

Es un acto simbólico de la fe del creyente en un Salvador crucificado, Sepultado y resucitado, la muerte del pecado en el creyente, la sepultura de la vieja vida, y la resurrección para andar en una nueva vida en Jesucristo. Es un testimonio de su fe en la resurrección de entre los muertos. 

La Santa Cena del Señor es un acto simbólico por el cual los integrantes de la iglesia participan del pan y el vino, en conmemoración de la muerte del Redentor y el anuncio de su segunda venida. 

- La Familia 

Dios ha ordenado la familia como la institución fundamental de la sociedad humana. Está compuesto por personas relacionadas entre sí por matrimonio, sangre o adopción. 

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer en un pacto de compromiso para toda la vida. Es el don único de Dios para mostrarnos la unión entre Jesucristo y su Iglesia, para proveer en el hombre y la mujer un vínculo de compañerismo íntimo, el cual es el medio para la procreación de la raza humana. 

El esposo y la esposa tienen el mismo valor delante de Dios, ya que ambos fueron creados a imagen de Dios. La relación matrimonial ejemplifica la forma en la que Dios se relaciona con su pueblo. 

El marido debe amar a su esposa como Jesucristo amó a la iglesia. Él tiene la responsabilidad dada por Dios de proveer, proteger y llevar a su familia. 

Una esposa debe someterse con gracia al liderazgo de servicio de su esposo, así como la iglesia se somete voluntariamente a la autoridad de Jesucristo. Ella es a imagen de Dios, al igual que su marido y por lo tanto igual a él, tiene la responsabilidad dada por Dios de respetar a su marido y para servir como su ayudante en el hogar y la educación de la próxima generación. 

Los niños desde el momento de la concepción son una bendición y herencia del Señor. Los padres deben demostrar a sus hijos el estándar de Dios para el matrimonio. 

Los padres deben enseñar a sus hijos los valores espirituales y morales, y guiarlos a través de un estilo consistente con una vida ejemplar y disciplina amorosa, para tomar decisiones con base en la verdad bíblica. Los hijos deben honrar y obedecer a sus padres.