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[Ecuador] Seminario Bíblico Zonal en La Magdalena

19 de julio de 2017


Ya son siete Seminarios Bíblicos que se realizan desde el mes de junio en Quito.






Del 10 al 11 de julio se realizó el séptimo Seminario Bíblico zonal en el sector de La Magdalena, una parroquia muy conocida al sur de la capital. Una hermana de más de ochenta años abrió las puertas de su casa para desarrollar el seminario, y durante estos dos días llegaron más de cincuenta personas para escuchar el evangelio.


Los expositores del Seminario fueron dos hermanos comunes. Uno, Sebastian Cartuche, un joven de la iglesia que a través de su testimonio de salvación compartió la palabra de Dios. Y el segundo expositor, Raúl Guijarro, un hermano casado.








El primer día, a través de la palabra de Hechos 8:32, el expositor compartió que Jesucristo, como la oveja dada para el sacrificio por el pecado del mundo, fue crucificado, y no dijo nada sino que aceptó la voluntad de Dios.



Así, todo el mundo quedó limpio del pecado, no por obras sino mediante el sacrificio de Jesús. El expositor claramente habló de la salvación dando entender que las personas por sí mismas no pueden salvarse, aunque hagan muchas buenas obras, porque ninguna bondad puede ser mayor que la sangre que derramó Jesucristo en la cruz.



También recordó cómo en otras épocas, muchas personas fueron perseguidas por el evangelio y aun así no dejaban de predicar, sin embargo ahora por la razón humana la gente cree que es pecadora y no busca el corazón de Dios que él ha escrito claramente en la Biblia.



En el segundo día del seminario, el expositor hermano Raúl Guijarro compartió cómo Dios trabajó en su vida, después de haber recibido la salvación. Dijo que en el pasado tenía una buena situación económica, pero esto no era bueno para su corazón.







Explicaba que mientras tuvo dinero no buscó a Dios porque no lo necesitaba. Pero al recibir la salvación, Dios fue quitándole poco a poco todo de su vida. Entonces pudo comprender que la dificultad era buena para conectarse con Dios.


Por eso leyendo Lucas 12:13 habló de las cosas materiales que el hombre guarda para sí mismo, sin saber que lo más valioso para el hombre es salvar su alma del juicio que será en el final de los tiempos.


Al mostrar que la Biblia habla de un juez que va a juzgar a los pecadores y a los santos, el expositor enfocaba el corazón de los invitados en que ellos necesitan conocer cuál es su condición ante este juicio. Explicó que muchas personas se dicen pecadoras sin saber que en el juicio serán condenados al infierno para siempre; pero ante esto Dios, que es lleno de misericordia, dio una luz en la oscuridad en la que está el hombre. Esa luz que es Jesucristo que fue enviado a morir por todos los hombres para salvarlos del pecado. Sin embargo, muchas personas prefieren la condición de pecador por no conocer lo que Dios dice a través de la Biblia. Por ello, dijo: “el hombre pasa con mucha dificultad, viviendo a su manera, botando la palabra que Dios dejó”.


Los invitados podían escuchar que Jesucristo salvó para siempre al mundo del pecado, pero que la gente siempre quiere tener su razón diciendo “aun soy pecador”.


Al concluir, uno de los invitados manifestó: “el seminario fue de mucha bendición, porque pudo conocer que Dios ha trabajado en gran manera al mostrar que todos tienen la santidad, la justicia y la perfección por la muerte de Jesús. Así pudo comprobar que Dios lo amó en gran manera.”






Los hermanos que prepararon el seminario en La Magdalena quedaron muy agradecidos y confirmaron que, de acuerdo a la promesa recibida este año, son luz para los gentiles cuando botando su comodidad avanzan siguiendo la guía del siervo.